Ciudad de México
La espera terminó para la afición escarlata. La receptora estelar Itza Hernández ha reportado oficialmente a los campos de entrenamiento para iniciar la pretemporada con las Diablos Rojos del México Femenil, marcando el comienzo de una campaña donde la meta es clara: el campeonato de la Liga Mexicana de Softbol (LMS).
Liderazgo detrás del plato
Tras una destacada participación en la temporada anterior, Hernández regresa al diamante convertida en uno de los pilares del roster. Su capacidad para guiar al cuerpo de pitcheo y su consistencia con el bat la posicionan nuevamente como una de las jugadoras a seguir en este 2026.
”Venimos con la mentalidad renovada. El compromiso con esta institución y con la afición es entregar el cien por ciento desde el primer día de pretemporada”, comentó la jugadora durante el primer día de prácticas en la capital.
Pretemporada de alta intensidad
El cuerpo técnico de las Diablos ha diseñado un plan de trabajo enfocado en la potencia y la agilidad, aprovechando la base de jugadoras experimentadas como Itza. Esta etapa será crucial para integrar a los nuevos refuerzos y aceitar la maquinaria roja antes del “Playball” oficial.
Un referente dentro y fuera del diamante
Más allá de sus números, Itza Hernández se ha consolidado como un referente para las nuevas generaciones de softbolistas en México. Su disciplina en el entrenamiento es un reflejo del profesionalismo que ha impulsado el crecimiento de la LMS, que para este 2026 proyecta niveles de audiencia récord.
Lo que viene para Diablos:
Sesiones dobles: Trabajo físico por la mañana y técnico por la tarde.
Juegos de exhibición: Se espera una serie de encuentros amistosos a finales de mes para definir el roster titular.
Debut: La afición espera con ansias el calendario oficial para llenar el Estadio Centenario y apoyar a sus “Diablas”.

