La Cineteca Nacional se encuentra en un momento de tensión laboral debido a las condiciones contractuales y salariales bajo las cuales opera la mayor parte de su personal, situación que ha generado demanda de respuestas concretas por parte de quienes integran la plantilla de trabajadores en sus sedes.
Según plantean empleados adscritos al fideicomiso que administra la institución, este año han tenido que laborar sin contratos formales en muchos casos, lo que ha generado incertidumbre sobre su estabilidad y prestaciones sociales. La carga de trabajo también se ha incrementado tras la expansión de sedes, mientras que las condiciones económicas y de seguridad social permanecen limitadas para gran parte de la plantilla.
Reclamos laborales y riesgo de paralización de actividades
Los trabajadores han difundido un pliego de demandas en el que solicitan la basificación del personal o contratos a término definido, notificación previa para renovaciones, ajustes salariales y jornadas de trabajo claras con días de descanso establecidos. También piden una mayor claridad en la asignación del presupuesto y reconocimiento de las funciones que desempeñan en todas las sedes.
Ante estas exigencias, se ha señalado que de no avanzar en las negociaciones podría evaluarse la suspensión parcial o total de actividades en las instalaciones de la Cineteca Nacional. Por su parte, las autoridades de la institución han expresado que mantienen diálogo con los representantes del personal y están gestionando soluciones para atender los pagos pendientes y la regularización de contratos.
Este contexto de reclamos laborales ocurre en medio de ajustes presupuestales para instituciones culturales, que han afectado los recursos disponibles para la operación de proyectos artísticos y de difusión cinematográfica, lo que incrementa la presión tanto administrativa como laboral sobre la institución y su personal.

