La próxima cumbre del G7, prevista del 15 al 17 de junio en Francia, llega con dos temas pesados sobre la mesa: Irán y Ucrania. Francia busca mantener un frente común entre los líderes, especialmente ante las posiciones de Donald Trump.
La posible negociación entre Estados Unidos e Irán podría cambiar el tono de la reunión, mientras Ucrania buscará más apoyo frente a Rusia. También se espera que haya discusiones sobre sanciones, energía y seguridad internacional.
La noticia importa porque el G7 reúne a varias de las economías más influyentes del mundo. Lo que se decida ahí puede impactar mercados, alianzas militares, precios energéticos y relaciones diplomáticas.

