Ciudad del Vaticano / Washington, 18 de febrero de 2026 — La Santa Sede ha anunciado formalmente que no participará en el “Board of Peace” (Junta de Paz) promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una iniciativa originalmente diseñada para supervisar la reconstrucción y gobernanza temporal de Gaza tras el conflicto, pero que ha sido ampliada a un mecanismo global de resolución de crisis.

El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y principal diplomático de la Santa Sede, confirmó la decisión este martes durante declaraciones a la prensa tras un encuentro con el gobierno italiano en Roma, con motivo del aniversario de los Pactos de Letrán. Parolin explicó que el Vaticano declina la invitación extendida al papa León XIV en enero pasado debido a su “particular naturaleza, que evidentemente no es la de otros Estados”, y citó “puntos que nos dejan algo perplejos” y “cuestiones críticas” que requieren mayor aclaración.
Uno de los principales motivos expuestos por el cardenal es la convicción de que las situaciones de crisis internacionales deben ser gestionadas primordialmente por las Naciones Unidas. “En el plano internacional, debería ser ante todo la ONU la que gestione estas situaciones de crisis. Este es uno de los puntos en los que hemos insistido”, enfatizó Parolin, subrayando la preferencia del Vaticano por el multilateralismo institucional establecido en lugar de estructuras paralelas con liderazgo indefinido de un solo Estado.

El “Board of Peace”, presidido de forma indefinida por Trump, surgió inicialmente como parte del plan estadounidense para Gaza tras un frágil alto el fuego en octubre pasado, con compromisos anunciados de más de 5 mil millones de dólares para reconstrucción. Sin embargo, su expansión a conflictos globales ha generado preocupaciones entre diplomáticos y líderes mundiales sobre posibles interferencias en el rol de la ONU, así como por la presidencia perpetua de Trump y la falta de mecanismos claros de rendición de cuentas.
La Casa Blanca reaccionó calificando la decisión vaticana de “profundamente desafortunada”. La secretaria de prensa Karoline Leavitt señaló que la administración esperaba la participación de todos los invitados, describiendo al board como una “organización legítima” con decenas de países miembros, y lamentó que la paz no deba ser “partidista, política o controvertida”.

El Vaticano no es el único en declinar: Reino Unido, Francia y Noruega también han rechazado sumarse, mientras que Italia y la Unión Europea planean asistir como observadores. Esta postura se alinea con la línea diplomática del papa León XIV —el primer pontífice nacido en Estados Unidos—, quien ha hecho de la promoción de la paz y el derecho humanitario internacional un eje central de su pontificado. En discursos recientes, ha advertido que “la guerra está de moda nuevamente” y ha defendido una solución de dos Estados para israelíes y palestinos, junto con llamados repetidos a la liberación de rehenes, el cese de hostilidades y el respeto al derecho internacional.
La primera reunión del Board of Peace está programada para este jueves en Washington, donde se discutirán avances en la reconstrucción de Gaza. La decisión del Vaticano representa un revés diplomático significativo para la iniciativa de Trump y resalta las tensiones entre Washington y la Santa Sede en temas de multilateralismo, derecho internacional y gestión de conflictos en Oriente Medio.
Esta noticia ha ganado relevancia global hoy, destacando en portales como Reuters, CNN, Axios, Fox News y Vatican News, y genera debate sobre el futuro de la gobernanza internacional en zonas de crisis.


