La cumbre del G7 continuó este martes con una agenda marcada por Ucrania, Irán, China, seguridad energética e inteligencia artificial. Los líderes buscan coordinar posturas frente a conflictos que afectan directamente la economía mundial.
El encuentro también sirvió para medir la relación entre Estados Unidos y Europa. Los aliados europeos buscan mantener a Trump comprometido con Ucrania y, al mismo tiempo, evitar que un acuerdo superficial con Irán deje huecos peligrosos.
La noticia importa porque el G7 no toma decisiones aisladas: sus acuerdos pueden influir en sanciones, comercio, defensa, petróleo y diplomacia global.

