México inicia el 2026 con una meta histórica en el horizonte educativo: ser declarado oficialmente un país libre de analfabetismo. Tras un cierre de año 2025 con avances significativos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el INEA han trazado la hoja de ruta para reducir el índice de analfabetismo al 3.5%, el estándar internacional mínimo para obtener la “Bandera Blanca” de la UNESCO.
El panorama actual: 3.8% y bajando
De acuerdo con los últimos reportes del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), el país cerró el 2025 con una tasa de analfabetismo del 3.8%. Esto representa un logro histórico, considerando que apenas hace un par de años la cifra se mantenía por encima del 4%.
Durante el último año, más de 189,000 personas aprendieron a leer y escribir, gracias a programas de atención prioritaria en zonas de alta marginación. Este esfuerzo ha permitido que casi medio millón de mexicanos más concluyeran sus estudios de primaria y secundaria.
Los desafíos pendientes
A pesar del optimismo, el reto sigue siendo considerable. Actualmente, cerca de 4.1 millones de personas en México aún no saben leer ni escribir. Las estadísticas muestran una brecha de género y edad marcada:
Género: El 60% de la población analfabeta son mujeres.
Edad: El grupo más afectado es el de adultos mayores de 60 años.
Geografía: Los estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca concentran los mayores índices de rezago, aunque Chiapas destacó en 2025 como el estado con mayor número de personas alfabetizadas.
2026: El año de la meta
El secretario de Educación, Mario Delgado, ha enfatizado que este 2026 será clave. Con el despliegue de brigadas de alfabetización y el uso de nuevas tecnologías educativas en comunidades remotas, el objetivo es reducir ese último 0.3% necesario para alcanzar el estándar de la UNESCO.
”No se trata solo de números, sino de dignidad y justicia social”, señalaron las autoridades al presentar el balance anual. Alcanzar la meta este año significaría abrir puertas a mejores empleos, mayor participación ciudadana y un México más equitativo.

