La inflación anual mexicana se desaceleró durante junio hasta ubicarse en 3.37%, dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México. El Índice Nacional de Precios al Consumidor incluso registró una disminución mensual de 0.27%.
Entre los productos que más bajaron de precio estuvieron algunas frutas, verduras y chiles. La inflación no subyacente descendió a 1.11%, mientras que la subyacente, que refleja mejor la tendencia de largo plazo, se colocó en 4.03%.
El dato fue mejor de lo esperado por algunos analistas y podría influir en las próximas decisiones del Banco de México sobre las tasas de interés. Sin embargo, los servicios todavía mantienen incrementos superiores al promedio general.

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